El río Pita, ubicado a aproximadamente 15 kilómetros del cantón Rumiñahui, es uno de los principales atractivos naturales de la Sierra ecuatoriana gracias a su riqueza en flora, fauna y cascadas como Cóndor Machay, La Chorrera y Santa Anita. Sin embargo, este ecosistema se encuentra en el centro del debate debido a la ejecución de un proyecto de agua potable impulsado por el Municipio de Rumiñahui, el cual contempla la construcción de cerca de 30 kilómetros de tubería para abastecer a una población que ha crecido significativamente en los últimos 15 años.
Diversos colectivos ambientales, fundaciones y habitantes del sector han expresado su preocupación por el posible impacto que tendría la reducción del caudal del río sobre la biodiversidad y los ecosistemas de ribera. Los opositores al proyecto sostienen que existen alternativas más económicas y sostenibles, como el aprovechamiento de acuíferos, y cuestionan el costo de la obra, adjudicada por alrededor de 8,3 millones de dólares al Consorcio Acueductos ASC. Además, aseguran que las afectaciones podrían extenderse a zonas protegidas y a importantes destinos turísticos de la provincia.
Por su parte, el Municipio de Rumiñahui asegura que el proyecto cuenta con estudios técnicos, permisos ambientales y las autorizaciones correspondientes para garantizar un caudal ecológico que preserve el equilibrio del río. La administración municipal sostiene que la obra permitirá asegurar el abastecimiento de agua potable para los próximos 25 años, mientras continúa el diálogo entre autoridades, ambientalistas y moradores que buscan una solución que combine el desarrollo de infraestructura con la conservación del patrimonio natural.

