Las altas temperaturas registradas en varias zonas del país ya modifican la rutina de quienes realizan actividades al aire libre. Sara Salazar, vendedora en el Centro Histórico de Quito, lleva 26 años trabajando en jornadas que pueden extenderse hasta la tarde. Sin embargo, ante el incremento del calor, ha tenido que modificar sus horarios para reducir el tiempo de exposición al sol. Durante estas jornadas ha experimentado molestias como dolor de cabeza y dolor en los pies.
Ante este escenario, especialistas recomiendan tomar medidas preventivas, especialmente entre quienes permanecen varias horas al aire libre. Mantener una hidratación constante, disponer de agua o líquidos con electrolitos, reducir la exposición directa al sol y reconocer los primeros síntomas de deshidratación son algunas de las recomendaciones. Los adultos mayores requieren especial atención debido a que su organismo puede tener mayor dificultad para regular la temperatura corporal.

