El sur de España, la noche del 18 de enero de 2026, dos trenes de alta velocidad descarrilaron y colisionaron cerca de Adamuz, en la provincia de Córdoba. Según las autoridades, al menos 39 personas perdieron la vida y decenas resultaron heridas, con más de 70 hospitalizados, varios de ellos en estado grave. El accidente ocurrió cuando un tren de la compañía Iryo, que viajaba de Málaga a Madrid, se salió de su vía e invadió la contraria, impactando con un tren Alvia que se dirigía desde Madrid hacia Huelva.
Los equipos de emergencia y rescate trabajaron en condiciones difíciles durante la madrugada para liberar a los pasajeros atrapados entre los vagones deformados y trasladar a los heridos a distintos centros médicos de la región. Testigos y videos verificados por medios mostraron escenas de pasajeros evacuando por las ventanas y techos de los trenes tras el siniestro. La circulación ferroviaria en la línea Madrid-Andalucía fue suspendida, y se habilitó un centro de recepción para apoyar a los afectados y familiares.
Las autoridades españolas, incluyendo al presidente Pedro Sánchez y al ministro de Transporte Óscar Puente, calificaron el suceso como un hecho “extraño” y grave, y anunciaron la apertura de una investigación para determinar las causas del accidente, ocurrido en un tramo de vía recientemente renovado. El gobierno decretó tres días de luto nacional y refuerza la atención psicológica y logística para los sobrevivientes y allegados de las víctimas en este momento de profundo dolor.
En #España dos trenes de alta velocidad colisionaron, el accidente dejó, por ahora, 152 heridos y 39 fallecidos. El Gobierno decretó 3 días de luto mientras continúan las investigaciones. pic.twitter.com/kvI0EvD7Es
— Udla Channel (@UdlaChannelEc) January 19, 2026

