La ola de criminalidad en el Ecuador indunda cada vez más espacios de trabajo que antes se consideraban como menos riesgosos. Uno de ellos es ser guardia de seguridad para establecimientos privados. El caso más reciente data de los primeros días de 2026, Bolívar Cifuentes, a quien durante su jornada laboral recibió un siparo mortal.
El caso no es aislado, en 2025 alrededor de 300 guardias de seguridad fueron víctimas de la delincuencia mientras laboraban. Es así que se expone una problemática que evidencia la vulnerabilidad de quienes se dedican a proteger la vida de sus empleadores. Bolívar Cifuentes contaba con una carrera de 34 años al servicio de seguridad para su empresa, cuidaba de su madre enferma de 79 años y ambos vivian juntos. La perdida del ecuatoriano deja una profunda herida en sus queridos y colegas.
Sin embargo, el duelo de la familia Cifuentes se ve agregada a un conflicto de negligencia administrativa y legal. Esto debido a que el empleador actual de Bolívar mantiene una mora de 11 meses con el Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social, dificultando así la entrega de la pensión vitalicia a su madre. Es así que la familia de Bolívar Cifuentes exige justicia para honrrar la memoria de su familiar.

