El incremento progresivo de aranceles a productos colombianos, que alcanzará el 100% desde el 1 de mayo, ya genera impactos en la frontera entre Ecuador y Colombia. Sectores vinculados al comercio advierten una reducción sostenida de la actividad y un aumento del desempleo en zonas que dependen directamente del intercambio bilateral. La medida fue impulsada por el gobierno de Daniel Noboa bajo el argumento de reforzar la seguridad en la frontera.
Transportistas y comerciantes aseguran que la afectación alcanza a toda la cadena logística, con operaciones reducidas a niveles mínimos. En algunos casos, la actividad comercial se mantiene en apenas un 15%, mientras que el flujo de transporte pesado, que antes registraba decenas de trayectos diarios, es ahora prácticamente inexistente. El impacto también se extiende a pequeñas y medianas empresas que dependen del comercio con Colombia.
En el plano internacional, la decisión ha intensificado la tensión con el gobierno de Gustavo Petro y abre cuestionamientos sobre su compatibilidad con la Comunidad Andina, que promueve la libre circulación de mercancías. Analistas advierten que la medida podría derivar en sanciones y afectar la relación bilateral, mientras crece la incertidumbre sobre el futuro del comercio y la cooperación entre ambos países.
Ecuador eleva al 100% los aranceles a productos colombianos desde el 1 de mayo. La medida, impulsada por el gobierno de Daniel Noboa, ya impacta el comercio fronterizo y agrava la tensión con Gustavo Petro. pic.twitter.com/LAYbeRmdTZ
— Udla Channel (@UdlaChannelEc) April 10, 2026

